miércoles, 30 de septiembre de 2015

Breve nota sobre carpinteria de ribera: Los Bahamonde y su cruce con los Kochifas

Hace aproximadamente un siglo la familia Bahamonde inició la construcción de embarcaciones en la localidad de San Juan. Se dice que Eduardo Bahamonde Navarro  fue de los llamados “viajeros de la Patagonia” (chilotes que navegaban por la zona sur y austral de Chile) y trajo desde Punta Arenas, tras trabajar en el astillero de unos italianos a finales del Siglo XIX parte de las técnicas que hasta hoy perduran.
Eduardo Bahamonde le enseñó la labor a sus 10 hijos (también tuvo una hija) y al menos tres de ellos continuaron su trabajo en San Juan: Alfonso Bahamonde Díaz, Eliecer Bahamonde Díaz y Arturo Bahamonde Díaz, mientras que los restantes emigraron a otros puntos del propio archipiélago o la Patagonia.[1]
Ellos construyeron incontadas embarcaciones, entre los variados encargos se encuentra registro de dos motonaves para Constantino Kochifas Contreras, quien estaba en la naciente consolidación de su imperio.
En el año 1959 en el astillero de San Juan,  se construyó la MN Don Anestis, cuyo nombre fue en honor del señor Anestis Kochifas Kutras, padre de Constantino.[2]
También se construyó una embarcación en honor a su madre Mariana Cárcamo Ruiz, chilota. La  MN Mariana, que según Sergio Bahamonde fue la más grande hecha por esas décadas.

Motonave Don Anestis (fuente: Galería fotos históricas de www.skorpios.cl)


Motonave Mariana (fuente: Galería fotos históricas de www.skorpios.cl)
 "Oh!, aquí sacaba mi sueño, las 12 ya cabreado. La mariana fue la más grande que se hizo aquí, también de Don Constantino Kochifas, esa tenía 27 metros. Cada cuaderna tenía 15 pulgadas por 8, En entable tenía 3 pulgadas grueso, eso había que hacerlo llegar a la cuaderna a base de mañas no más, porque no habían sargentos, no habían prensas, no había nada en ese tiempo." (Sergio Bahamonde, hijo de Alfonso Bahamonde, entrevista 2015)

Dos historias familiares Chilotas, que se cruzaron pero han seguidos caminos muy distintos. Mientras la carpintería de ribera practicada por los Bahamonde prácticamente no existe y los exponentes locales han debido adaptarse a los nuevos tiempos y luchar por la permanencia y conservación del conocimiento local, el imperio Kochifas, de la mano del turismo y la salmonicultura, se convirtió en un referente regional.





[1] Información recopilada por Mauricio Grawobski y Guido Rodríguez en manuscrito no publicado “Carpinteros de ribera de San Juan: un caso de saber patrimonial con potencial de desarrollo endógeno.”
[2] Información publicada por Juan Vásquez, modelista de barcos, en su blog: https://losbarcosdejuanvasquez.wordpress.com/2015/08/20/la-motonave-don-anestis-del-sr-constantino-kochifas-carcamo/
https://losbarcosdejuanvasquez.wordpress.com/2015/11/16/la-lancha-motor-mariana-de-don-constantino-kochifas-carcamo/

viernes, 14 de noviembre de 2014

El Polaco


El miércoles 12 de Noviembre vagando por Rahue Bajo conocí don Mario Utreras. Yo estaba en el viejo puente San Pedro, haciendo hora, sacando fotos a los peatones. Ya había recorrido todo el barrio, psicopatiado harta gente, rescatado una que otra foto.

Lo vi venir a lo lejos, tambaleando. Paso al lado de una señora con un niño, algo le dijo. La señora rió, cruzaron un par de palabras y lo dejaron.

Cuando se acercó a mí pensé en que no tenía ni una solo moneda para darle, luego en fotografiarlo, pero recordé algunos reproches que recibí por retratar gente ebria.

Don Mario no venía tan empipado, apenas se acercó me asalto con una pregunta "Joven, dígame usted ¿Como se llama este puente?, ¿Sabe como se llama este río?", - Puente San Pedro y río Rahue - Dije seguro de mi respuesta. "Errrrror, este es el río de las Canoas"

Me contó de los vapores que venían de toda la zona con trigo para el molino al lado del antiguo puente que daba a la calle 5 de Abril, de la barraca Gimpel que ocupaba todo el espacio donde hoy esta el casino. Encontraba que la ciudad había cambiado y para peor.

Me explico su rabia a como los hijos de Carolia Toha y Michelle Bachellet habían ridiculizado la cueca. De su pasado, de su hijo en el extranjero, de su hija que le dio un nieto, de que era originario de Río Bueno. Trabajo muchos años en Bahía Mansa en barcos, pero nunca pescador, moviendo el alerce de la zona. Fue dirigente de las empresas sanitarias hoy Essal. Boteó en el lago Puyehue y le salvo el hijo a una señora en un días de muy mal tiempo.

Le hacia el quite al vino blanco, pero al tinto "Allá vamos". "Tengo un amigo de apellido Loncomilla, yo le digo a mi compadre cabeza de oro por que lonco es cabeza y milla oro, un día le dije que el era un loncopunun...un cabeza de pichula".

Le molestaba el que nadie lo pescara mucho cuando estaba solo un poco pasado de copas, el que las mamás no le enseñaran a sus hijos el nombre histórico del río y el que la niña, de la pareja que estaba sentada en una banca metros mas allá, fuera mas efusiva que el muchacho (encontraba muy pavo al tipo).

Me dijo que no me casara, que las mujeres viejas eran mejores, que no usara celular pues son el mal de nuestros tiempos. Y también un extraño secreto sexual: debo poner una pila de reloj bajo el colchón.

Me pidió dos cosas, que le contara a mis papas que había estado con él y que si podía le regalase una foto. Nos fotografiamos, reímos y despedimos. Imprimí una copia de una de sus fotos y la tengo en la billetera por si me lo vuelvo a encontrar por ahí.

"Debiste haber grabado la conversación" y se fue.